Crónica: Brenda Petrone

Fotos: Lucas Matías

La banda de los hermanos Sardelli se presentó el pasado viernes 13 de diciembre en Club Paraguay (Marcelo T. De Alvear 565). Revista Broda estuvo en el recital y ahora te trae todos los detalles.

Después de una semana larguísima, el día viernes se postula como un momento de disfrute, aunque sea trabajando. Hay quienes dicen que sí uno labura de lo que le gusta, no se siente como si lo hiciera, sino como si lo amara, y en este momento es así como lo siento. AIRBAG, la banda de mi infancia, se presenta en la ciudad y la cita es, nada más ni nada menos, que en el hermoso Club Paraguay. 

Diecisiete minutos pasan de las 21 horas y con Lucas nos decidimos a ingresar. El lugar está ocupado a la mitad de su capacidad. El escenario se encuentra repleto de instrumentos, luces y objetos diferentes que llaman curiosamente mi atención: un Gong ubicado en el frente derecho que dan ganas de hacer sonar, dos cubos iluminados que muestran la letra «A» cada uno y cuatro enormes columnas de luces ubicadas en la parte de atrás. 

De fondo suenan clásicos de los 80/90′ de bandas como Aerosmith, Rolling Stones y de varios artistas más. Aunque nos parezca muy vintage, en realidad no lo es. AIRBAG es una banda de rock que data del año 1999 y muchas de sus influencias están sonando, justo en este momentos, para hacer la previa de la mejor manera. 

La gente (de todas las edades) está muy tranquila en general, pero, como en todo recital, el comienzo es una espera ansiosa e inquietante, más para las fans que se ubican justo detrás de la valla que las separa del escenario. Cuando todo está listo, las cortinas musicales callan para dar paso a los feroces gritos del público y al ingreso contundente de los hermanos Sardelli, Guido, Patricio y Gastón. 

Guido Sardelli. Foto: Lucas Matías

El primer acorde de la guitarra eléctrica de Guido hace una explosión en los oídos. El sonido es brutal. A todo volumen, los 5 músicos de la escena abren la última presentación del 2019. El show no es sólo música, sino que va acompañado de una Performance donde los artistas se mueven de un lado a otro en la escena, tocan la guitarra con los dientes y se suben arriba de los bafles del retorno para agitar a la gente. 

Patricio y Guido. Foto: Lucas Matías

Los juegos de luces acompañan perfectamente. Los celulares del público captan lo más que pueden. La cámara de Lucas, también. Una piba mira a Patricio y después a su amiga mientras le grita a ella «lo amo boluda, ¡lo amo!».

Las canciones recorren muchos de los años y de los momentos de la banda. Temas icónicos como Si te vas y Sólo aquí me transportan a mi rebelde adolescencia, donde parecía que amar con tanta fuerza e inocencia dolía muchísimo y cantarle a tu amor imposible del colegio aliviaba un poco ese desgarro. Ahora que las escucho de nuevo, de grande, esbozo una nostálgica sonrisa pensando que esa Brenda tan pequeña desconocía los sentimientos más fuertes que llegarían más tarde, con la vida.

AIRBAG crece en el escenario a cada segundo. No sé de qué parte del cosmos sacan tanta energía, más sabiendo que hoy, 13 de diciembre, no sólo están en Córdoba tocando, sino que también vienen de grabar los últimos detalles de su próximo álbum de estudio, en medio de una gira por todo el país. Su último corte, Perdido, se suma en la velada al resto del repertorio formado por Vivamos el momento, Cae el sol, Por mil noches, entre otros deleites.

En un momento, un pequeño órgano se vuelve el centro de atención. El instrumento destaca por su dulzura al pintar a las canciones de un tinte acústico y emocionante. Las manos del público hacia el cielo iluminan cada instante en que las canciones nos hacen sentir de todo.

Todos tenemos diferentes razones, pero todos estamos unidos por la música

Patricio Sardelli
Patricio Sardelli. Foto: Lucas Matías

Los artistas dedican algunas palabras al país, a sus fans y a la música. Hablan sobre la violencia que vivimos, de que nos debemos apoyar entre todos/as, que si tomamos no manejemos y que si tenemos relaciones nos cuidemos.

Guido Sardelli. Foto: Lucas Matías

Promediando las 11 de la noche, una luz de led verde se apodera del escenario y Patricio le indica a Gastón que comience con su riff en el bajo, para que se sucedan un par de viejas canciones que van finalizando con la velada. AIRBAG saluda a la gente, agradece y, con un tango de fondo, deja el Club. Hasta la próxima será, hasta la próxima los verán.

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