Fotos: Lucas Matías
Crónica: Brenda N. Petrone Veliz

El Cosquín Rock volvió a sus comienzos en la Plaza Próspero Molina en la localidad cordobesa de Cosquín. El pasado 30 de noviembre se realizó el homenaje a uno de los festivales más reconocidos de Latinoamérica y el mundo. Los Navarro, Juan Terrenal, Armando Flores, Palo Pandolfo y la Hermandad, La que faltaba, Kapanga, Fernando Ruiz Díaz con Vanthra y Las Pelotas fueron las bandas encargadas de rememorar algunos de los artistas que formaron parte de la grilla del Cosquín Rock 2001.

Donde todo comenzó, todo comienza

El sábado sólo tenía en mi cabeza al Cosquín Rock. Revisé mi mochila mil veces para corroborar que no me olvidaba nada. Me fue muy útil la lista de objetos permitidos y prohibidos publicadas en el perfil oficial de Instagram y mi propia lista de «cosas que no pueden faltar». Estaba muy ansiosa. A las dos de la tarde, mi viejo agarró la moto y me llevó por el Camino del Cuadrado hasta Cosquín para el gran evento. Hicimos un viaje largo pero el día estaba especial para salir a rolar un rato.

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Llegamos a la Plaza San Martín, retiré mi acreditación y me dispuse a caminar hacia la famosa Próspero Molina. Qué loco fue ir a un lugar al que nunca antes había ido pero que lo sentía muy familiar. En 2001 tenía sólo 3 años de vida y, aunque no haya vivido el Cosquín Rock desde esa época, la historia que trae, los recuerdos que emana y las bandas legendarias que presenta, me hicieron sentir como si hubiese estado ahí desde antes o como si en el seno de todo ese mundo, de alguna forma mística, hubiese surgido.

El rock de Córdoba: Los Navarros, Juan Terrenal y Armando Flores

Los Navarros acompañados de Franco Ronchetti (4 al hilo). Foto: Simón Templar – Tridente

Cuando llegué, Los Navarros estaban tocando los últimos temas de su presentación. Las puertas del evento ya habían sido habilitadas desde las 15 horas y la banda cordobesa había subido a tocar a las 15:30 horas. Con todo el amor y la responsabilidad que conlleva abrir un recital casi místico, podríamos decir, Julio César Anastasía (voz), Marcos Bima (guitarra), Gustavo «Gringo» Giacomelli (bajo) y Jorge «Cacho» Navarro (batería) descocieron el escenario al rayo del sol que iluminaba a la localidad cordobesa.

Juan Terrenal. Foto: Simón Templar – Tridente

Luego de cambiar instrumentos, Juan Terrenal hizo su aparición en la escena y, más allá del calor que hacía, ellos hicieron que la temperatura subiera al ritmo del buen riff de Germán Della Rossa. Él junto a Miguel Amaya, Martín Petros, Patricio Petros y Leonardo Ventre, entregaron todo al servicio del público que, desde las sombras de las construcciones de la Plaza, hacían el aguante a los cordobeses. El cantante agradeció a todos los presentes. «Qué lindo es verlos a todos ahí tostaditos» les dijo, mientras la gente aplaudía bajo el sol abrumador de una tarde bien rockera.

Los transeúntes llegaba a la Próspero Molina, se acomodaban en algún lugar y compraban algo fresco para tomar. Los puestos de hidratación, de salud, de comida y bebida estaban bien señalizados al igual que el puesto de Rock and Pelu del Coco Capdevila, quien rociaba de colores a los pelos de quienes se acercaban para algún cambio de imagen, al menos uno momentáneo.

Armando Flores en la Próspero Molina. Foto: Brenda N. Petrone Veliz

Promediando las 17 horas, Armando Flores subió al escenario. El Ají junto a Tola Ponce Rodriguez, Matias Acosta, Joel Fussero y sus dos hijos, Julieta y Germán Rivarola habilitaron el primer pogo de 50 personas. En off the record, el cantante y bajista contó que muchos amigos y amigas habían ido a verlos tocar – ¡posterior a un asado en su casa! – y que fueron el corazón de ese pogo maravilloso que se armó. Las nubes taparon el sol e hicieron que la tarde llamara a más asistentes.

¡Si Sokol supiera que esta tarde estamos tocando su canción!

Ají Rivarola al interpretar fragmentos de la canción Si supieras de Las Pelotas

En conferencia de prensa, las tres bandas cordobesas fueron representadas por uno de sus integrantes. Cada uno habló sobre el lugar que ocupa el rock y las bandas cordobesas en la actualidad. Desde la década del 80 estas y muchas otras bandas crecieron por amor a lo que hacían, a la música, al rock. El Gringo Giacomelli decía que, como banda, nunca pensaron en ganar plata, no porque no fueran buenos para ello, sino porque el dinero no era el motivo por el que se juntaban en los garages, entregaban folletos durante horas bajo el sol y buscaban algún lugar para zapar, sino que eso llegó después. Para el cantante de Armando Flores, todo el trabajo que significa posicionarse como una banda, registrar las canciones, difundir la banda, etc., pasa por las y los músicos en sí. Nadie te enseña cómo hacerlo sino que lo deducis al vivirlo y aprenderlo.

Juan Terrenal, Los Navarros y Armando Flores. Foto: Brenda N. Petrone Veliz

Hoy teniendo las redes sociales, las tecnologías y todo, no logran reemplazar lo que sí se hizo en su momento, el boca en boca (…) Yo conocí un montón de bandas en las ferias de discos, de los fanzines. Había pibes que escribían, y hoy eso no es un blog, ni una página. Nada reemplaza eso. Está la herramienta pero le falta la parte emocional (…) la contracultura dejó de existir como tal (…)

Gringo Giacomelli sobre el rol de las redes sociales ayer y hoy

Ají Rivarola, entre un par de lágrimas emotivas, comentaba que fue todo un acontecimiento volver a la Próspero Molina con sus hijos. Después de 20 años, Rivarola no subía solo con la banda, sino que también lo hacía con sus dos hijos que, por cierto, estrellaron el escenario con su arte. Julieta hizo de la música una obra de teatro, donde gritaba con el corazón sobre situaciones de la realidad, y Germán demostró que la gente del beatbox ya lo pueden convocar para que él les enseñe, verdaderamente, cómo se hace.

Ají Rivarola, luego de la conferencia. Foto: Lucas Matías

Mientras la conferencia terminaba, Palo Pandolfo y La Hermandad rockeaban a todo pulmón en el escenario. La tarde comenzaba a subir al podio de a poquito y la mística del 2001 nos inundaba los corazones. ¿Querés saber más? Seguí la cobertura por acá.

¡No sabes lo que te espera!

Revista Broda

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