Por Cielo Manzi
Fotos Sofi Pérez

Hace varios años que el mítico festival Cosquín Rock, nativo de las sierras cordobesas, se viene expandiendo y realizando en diferentes países. En esta ocasión, la República Oriental del Uruguay se encargó de recibir y hospedar dicho evento que atrae a miles de jóvenes quienes buscan en la música su lugar. Inicialmente el festival se iba a estar gestando los días viernes 5 y sábado 6 de octubre, pero debido a las tormentas ocurridas la semana previa, el día viernes se pospuso al domingo 7. 

El primer día del festival, si bien el barro fue protagonista de toda la movida, se pudo percibir alrededor de siete mil personas quienes se acercaron a disfrutar de las bandas, además de la propuesta gastronómica e interactiva. La distribución de los dos escenarios si bien fue rara, no afectó de forma directa a los artistas ya que casi que no tocaban simultáneamente. 

En el Escenario Sur, Carváleos dió apertura y el cierre lo condecoró Congo. Entre medio, una suerte de siete artistas más que se encargaron de hacer que el público se trasladase hasta allí para escucharlos, entre ellos estaban: La Triple Nelson, No Stress, Kchiporros, Mónica Navarro, Los Prolijos y Si Te He Visto No Me Acuerdo, además de una propuesta diferente que fue la de Free Style Hip Hop

En el Norte, Tapelao arrancó la tarde, la banda uruguaya ganadora del Pre-Cosquín y próxima a presentarse en la edición número veinte en las sierras de Córdoba, festejó su logro dando inicio al festival el mismísimo sábado. Luego, Pibes Pepa y Eli Almic & DJ RC continuaron musicalizando la tarde. 

Con la bajada del sol, Buenos Muchachos se encargó de precalentar el escenario y dar lugar a la banda colombiana Aterciopelados, quienes brindaron un recital para el recuerdo y también para la memoria porque Andrea Echeverri se encargó de rememorar la última vez que habían sido partícipes en una tocada en el país. 

No Te Va Gustar salió pasadas las 21 horas y se llevó la mayoría del público mientras les brindaba un recital fuera lo que se venía acostumbrando. La banda viene presentándose en formato acústico recorriendo su último material pero en esta ocasión y para alegría de todos, recorrieron en formato eléctrico gran parte de sus éxitos junto a alguna perlita en el medio.

Luego Babasónicos, la banda liderada por Adrián “Dárgelos” se encargó del pre cierre del primer día y como suele suceder en sus shows, dieron un espectáculo que excedía de musicalidad, ya que acompañaron sus típicos hits además de su nuevo material, con un show de luces y una performance difícil de olvidar. 

Para lo último, Buitres, la reconocida banda que está festejando ya sus 30 años de trayectoria brindó una presentación particular. La producción del festival les había avisado que debían concluir su show y Gabriel Peluffo reaccionó diciendo: «siempre me rompe las pelotas que me digan que me tengo que bajar del escenario» y continuó con su show. La gente acompañaba la decisión del cantante aunque en un momento músicos de la banda debieron intervenir, para calmar las aguas. Igualmente más allá de las circunstancias, el recital que brindó Buitres demostró la madurez musical a la que llegaron luego de 30 años de carrera. 

El primer día de esta edición del Cosquín Rock se podría concluir con la frase: «no hay nada como tocar en casa», dicha por Emiliano Brancciari de No Te Va Gustar, quien luego pidió al público presente que se cuide ante tanta política destructiva y que vivan a la música por fuera de lo político. Aunque me resulta un poco utópico, lo personal es político y nosotros mismos somos sujetos políticos, igual haremos el intento. 

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