Crónica Francisco Martinez
Fotos Abel González

Pasado Verde le dio cierre a un ciclo muy importante en la vida de la banda. Despidió “Fuego y Flora”, un disco que nació como una expresión del dolor y que los llenó de satisfacciones, en un show que después de largos meses los reencontró con el abrazo de su público. 

Cinco años habían pasado desde el lanzamiento de su primer material “Fuimos y Seremos” cuando en 2016 la banda formada por Exequiel Stocco, en guitarra y voz; Joaquín Ferreira Nazar, en guitarra y sintetizador; Juan Franco Santillán, en bajos y coro; Fabricio Potenzone, en guitarra y Leonardo Lemoli, en bateria, estrena “Fuego y Flora” un material de 11 canciones que rápidamente se convirtieron en la track list de muchos de los seguidores de la banda. 

“Es un disco importantísimo porque primero se gesta en un momento complicado de la banda, de mucho recambio, que coincide con un momento en la vida donde empezamos a tomar decisiones referidas al futuro y  empezamos a poner a la banda como primera opción a la hora de tomar decisiones” (Palabras de despedida por Exe Stocco, Parte 1)

Si bien en su primer material Pasado Verde ya dejaba entrever vestigios de un alto potencial, en su segundo disco logran un crecimiento notorio en cuanto al sonido, composiciones y estética, que tuvo relación directa con la masividad que este río de canciones logró en el público que fue, poco a poco, bebiendo de él. 

“Fue el laburo con el que sentimos que nos recibimos de algo, en ese momento, porque se laburo con un productor, porque se maqueteó antes,  porque ensayamos muchísimo, porque laburamos con un metrónomo, como que empezamos abandonar la situación ameteur y a realizar un trabajo más profesional”. (Palabras de despedida por Exe Stocco, Parte 2)

Una despedida con sabor a reencuentro

El día elegido fue un domingo, el lugar fue Mood, un escenario que se encuentra en el departamento de Luján de Cuyo de la provincia de Mendoza y que en 2018 tuvieron la oportunidad de conocer y de demostrar que el público, donde toca Pasado, siempre está. 

El 2019 comenzó con un verano intenso para la banda, en donde participaron del Festival Luján Suena y posteriormente de la Fiesta Provincial de la Vendimia, que al devenir el otoño los encontró transitando el camino de la grabación de su próximo material que ya cuenta con dos adelantos que son Que sabrás de mí y El punto de contacto. En este proceso, pasaron muchos meses para que Pasado Verde se reencontrará con su público a través de un escenario. 

La excusa fue la despedida de “Fuego y Flora”, el desafío de soltar lo viejo y darle lugar a lo nuevo. Entender que la vida nos demanda ir avanzando en el camino del tiempo y dejando atrás aquellas cosas, que por bien o por mal, constituyen parte de un momento de nuestra historia y que es necesario, después de su debido proceso, darle lugar a lo nuevo, dejarlo florecer. 

Y si bien, en este caso, es un desafío que afronta la banda desde la mesa chica de su intimidad, es una alarma para su público, en donde la banda los interpela a seguir acompañándolos en este crecimiento, que tanto en su nivel estético como conceptual, es sincero. 

El show fue un encuentro. Desde temprano los comprometidos con la cita se acercaron para ir disfrutando de la distensión propia que exige un domingo, para encontrarse con el primer número, de la tarde devenida en noche, que fueron los chicos de Ojo Reactor que están de estreno de su disco “El lado opuesto”.

Luego, con una apuesta lumínica exquisita y un desarrollo visual digna del cine, los Pasado Verde ofrecieron una lista compuesta por algunos temas que se han convertido en clásicos y que vienen de su primer material, la despedida de cada una de la canciones que pertenecen a “Fuego y Flora”, y las historias nuevas que serán parte del futuro de la banda y que comienzan a ser fraguadas en el escenario. 

“El laburo es eterno, aun hay gente que va por primera vez a nuestro recitales y es gracias a este disco. Un disco que sale en un momento donde nadie esperaba nada de nosotros, porque hasta ese momento veníamos tocando muy poco y muy por atrás, entonces había cierta libertad en el laburo y había muy poca presión, distinto es a lo que por ahí sentimos con el nuevo material, pero bueno eso fue Fuego y Flora”

En ese marco y con ese espíritu, sacudieron el mantel de un show que tuvo los ingredientes básicos para despertar el fuego de la presión y de la ansiedad que ya nos está preguntando ¿Cuándo sale el nuevo disco?

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