El Aullido Colectivo de Fito & Fitipaldis en Valencia
- Broda

- hace 19 horas
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El sábado 24 de enero de 2026, el Roig Arena de Valencia se convirtió en el epicentro del rock estatal al acoger a Fito & Fitipaldis en el marco de su aclamado Aullidos Tour 25/26. Ante un aforo completamente agotado, con más de 16.000 almas congregadas, la noche prometía ser un reencuentro con la esencia más pura del rock and roll. El inicio del espectáculo fue tan cinematográfico como memorable: las luces se apagaron para dar paso a las primeras notas de "A contraluz", con Fito y la banda apenas visibles, silueteados tras un telón que jugaba con el efecto de la luz. Justo cuando el tema alcanzó su velocidad de crucero, el lienzo cayó de golpe, revelando la energía desbordante de los músicos y desatando el rugido atronador de un público que, desde ese instante, se entregó por completo.

El repertorio de la noche fue un testimonio de la trayectoria incombustible de Fito, equilibrando con maestría la presentación de su más reciente trabajo, El monte de los aullidos, con los himnos que han marcado a varias generaciones. Temas nuevos como "A contraluz" y otros cortes del álbum se integraron con naturalidad en una lista que no escatimó en clásicos infalibles como "Whisky barato", "Por la boca vive el pez" o "Antes de que cuente diez". La solidez musical de la banda, con Carlos Raya a la cabeza de la dirección musical y la guitarra, fue la base sobre la que se construyó un sonido potente, limpio y orgánico, demostrando que el rock and roll de Fito se sustenta en el oficio y la excelencia instrumental, sin necesidad de artificios
.

La atmósfera que se vivió en el pabellón fue de una simbiosis total, donde el público no era un mero espectador, sino una parte activa y fundamental del show. El Roig Arena "aulló" con cada estrofa, coreando y bailando con una pasión que solo las canciones de Fito consiguen despertar. Uno de los momentos más emotivos y visualmente impactantes de la velada se produjo durante la interpretación de "Cada vez cadáver", cuando miles de linternas de móviles se encendieron al unísono, transformando el gigantesco recinto en un espacio íntimo y mágico, un instante de conexión profunda que puso la piel de gallina a los presentes y que subraya la capacidad del artista para tocar la fibra sensible.
En definitiva, el concierto de Fito & Fitipaldis en Valencia fue mucho más que una parada de gira; fue una reafirmación de su estatus como figura esencial del rock en español. La entrega de la banda y la respuesta fervorosa de las 16.000 personas confirmaron que el cancionero de Fito sigue siendo un pilar del imaginario colectivo, un repertorio que se canta con la intensidad de quien recita su propia historia. Por la impecable organización y la posibilidad de vivir una noche tan memorable, se extiende un sincero agradecimiento a Live Nation España.


























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