La banda cordobesa presentó su último disco Telescopios en Selina (San Lorenzo 163, Córdoba Capital). Luego de la presentación, Revista Broda habló con Rodrigo Molina sobre la fecha todo lo nuevo que se viene para Telescopios.

Entrevista: Brenda Petrone Veliz
Fotos: Lucas Matías

Nicolás Moroni (tecladista), Bernardo Ferrón (guitarrista), Santiago Ludueña (baterista) y Rodrigo Molina (voz) son los integrantes de Telescopios, banda cordobesa que nació en 2013 y que fue marcando una gran trayectoria musical dentro de la escena. Con 3 álbumes de estudio, Telescopios sigue apostando por experimentar en la música, lograr sonidos explosivos y relajados y crear una personalidad fuerte que siga creciendo como lo está haciendo.

Brenda Petrone: ¿Cómo salió la fecha aquí en Selina? ¿Cómo se sintieron en la presentación de su disco Telescopios?

Rodrigo Molina: La vez anterior que hicimos algo acá fue muy similar, como una excusa para otra cosa, cómo hacer un evento que está conectado a otro evento. Anteriormente fue para agitar una fecha y en este caso nos dieron la posibilidad de hacer algo previo a la salida del disco y ahí surgió la idea, más que nada de hacer una pre escucha, abocada más a agente de prensa y a gente que le gusta este tipo de cosas. Pero después se fue yendo para otro lado porque había espacio y podían venir otras personas como fans y amigos y se terminó armando esto, un festejo no sólo para escuchar el disco sino también para tocar y encontrarse.

B.P: ¿Cómo vivieron la experiencia de escuchar el disco en un concierto íntimo – como el que acaban de dar – a diferencia de oírlo en el estudio una vez terminada la edición y remasterización?

R.M: Estuvo medio raro (ríe). Es raro porque yo escucho música de una manera súper concentrada y muy abocado a eso. Cuando te das cuenta que estás en otra situación [en el concierto íntimo], donde hay gente escuchando algo que viene de una intimidad muy tuya y… yo me inhibí un toque. Al principio estaba adelante mientras pasaba el disco y después me terminé yendo para atrás porque no me aguanté (ríe). Pero a la vez es re lindo porque después de eso, la gente se acercó y nos dijo un montón de cosas súper copadas. Está bueno que pase, pero los nervios y esa vergüencita siempre están.

Telescopios en Selina con la presentación de su nuevo disco. Foto: Lucas Matías

B.P: ¡Sí! Yo los veía a ustedes cuatro y cada uno estaba en su mundo, muy concentrados. ¿Ese es el tipo de escucha que emplean antes de lanzar un disco?

R.M: Depende. Hay veces que se da para hacer una o la otra. Con Doble Riesgo lo hicimos. Me acuerdo que fue diferente, fue en un estudio. Si bien esto era íntimo, en esa oportunidad fue mucho más íntimo. Cuando se arma lo aprovechamos y me parece que está muy bueno generar este tipo de feedback con nuestra gente, con los periodistas y con todo aquel que se quiera acercar a vivir ese momento.

B.P: ¿Cómo fue el proceso de producción de este nuevo disco?

RM: El disco nuevo es quizás el primer disco en el que nos abocamos, al 100% y de manera súper orgánica y fluída, a laburarlo de principio a fin. Estamos atravesando un momento de nuestras vidas en el que le dedicamos el 100% de nuestro tiempo a la música. Ponele, Doble de Riesgo fue un trabajo de un año y medio, donde nos veíamos una o dos veces por semana. En cambio, en julio del año pasado, cuando nos empezamos a juntar para producir el nuevo disco, nos dimos cuenta que la bocha era trabajar en el álbum de una forma completamente diferente a todas las experiencias anteriores. Nos olvidamos de cualquier otra cosa que teníamos en la vida y nos vimos 8 horas o más al día. ¡Mi novia me retaba porque nos olvidábamos de comer! (ríe). Era entrar en una sintonía cotidiana todo el tiempo, 24/7. Y así, en unos dos meses de laburo súper intenso donde trabajamos música y letra, terminamos el disco. Cambiamos un poco el enfoque a la hora de hacer las canciones. Antes maqueteábamos mucho y recién después empezábamos a trabajar la melodía, la voz y la letra. En este caso arrancamos de cuestiones súper esenciales. Primero un par de acordes, e inmediatamente después ya nos metíamos de lleno con la voz y la letra, como si eso fuese la prioridad. En dos meses ya teníamos el disco. Fue rarísimo porque fue en muy poco tiempo. En el proceso que siguió después, lo mezclamos y lo masterizamos. Cuando se nos acercó diciembre, decidimos qué el material debía ser un disco del 2020 y bajamos un toque. ¡Creo que si nos hubiéramos dejado llevar por la ansiedad ya lo sacábamos el año pasado!

Telescopios en formato concierto íntimo. Foto: Lucas Matías

B.P: ¿Quién compone las canciones?

R.M: Es un laburo bastante conjunto, pero principalmente lo trabajamos yo y el Ber. Hace tiempo que la dinámica entre los dos ya es muy cotidiana influida. Un poco el germen de las canciones, a nivel melódico y a nivel lírico, sale de ahí. Después siempre hay un trabajo posterior en dónde entra la banda y empezamos a trabajarlo juntos. En ese caso, alguna que otra cuestión puede llegar a quedar modificada, si se quiere, en función de lo que termina funcionando finalmente en la banda. Eso sucede porque, por ahí, vos te podés imaginar un montón de cosas y cuando lo tocas no suena. Aún así, el núcleo compositivo parte del Ber y de mí.

B.P: ¿Qué otras diferencias ves entre Doble de Riesgo y Telescopios?

R.M: (Telescopios) Es un disco mucho más directo. Buscamos un sonido un poco más despojado. En un sentido musical, creo que Doble de Riesgo es un álbum súper cargado. Tiene muchísimo sonido y es un universo compacto pero a la vez es como muy denso. No tiene muchas capas, hay muy poca guitarra y muchísima percusión. La diferencia también está en la forma en la que pensábamos las canciones. Como te decía, antes la búsqueda era mucho más primitiva. Ahora, a partir de cuestiones esenciales como tener un par de acordes y después ponerse a trabajar con la voz y la letra, son el punto de inicio para construir un tema a partir de eso y no al revés. El elemento rítmico se volvió central también. Creo que es un disco bastante despojado y en donde el mensaje es esencial.

Rodrigo Molina, cantante de Telescopios. Foto: Lucas Matías

B.P: ¿Se podría decir que esos cambios están redefiniendo a la banda?

R.M: Yo creo que telescopios se redefine constantemente. De hecho, nos suelen decir mucho que es una banda media ecléctica, que los discos son re distintos. No estamos muy atados a ningún pre concepto ni a ninguna idea previa a la hora de hacer música. Primero está la música y después lo demás. Sí se parece o no a lo que venimos haciendo, no es algo que esté ahí presente en nosotros, porque se vuelve como una especie de límite y podés perderte de un montón de cosas súper mágicas que tiene la música. Por ejemplo, en Doble de Riesgo hay un tema qué es medio reggaetón… y esas son cosas que pasan y que no se piensan tanto.

En momento entrevista con Rodrigo Molina. Foto: Lucas Matías

B.P: ¿Qué relación tienen con Hipnótica?

RM: Somos amigos hace un montón. La relación con ellos es de hace muchos años. Imagínate que el Nico (Moroni – tecladista) es amigo de ellos desde la primaria, allá en Río Tercero. Han tenido bandas y hay como una relación de amistad que excede un poco la música. Pero cuando estábamos terminando Que te vean [sencillo lanzado antes que Telescopios] había algo en el color de la canción a nivel lírico y a nivel melódico que nos hizo flsshear al toque con las voces de ellos. Hipnótica tiene una voz muy cálida y genera un clima, no quiero decir sentimental, pero es algo muy parecido. Me pareció súper piola y cuando se lo propusimos se recontra coparon. Nos juntamos un día a grabar y salió. El resultado fue muy bueno y la participación de ellos término completando el universo qué nos imaginábamos con esta canción.

B.P: ¿Cómo estás sintiendo el crecimiento de la banda? Desde allá del 2013 hasta hoy han pasado por muchos cambios

R.M: La banda está creciendo un montón. Estamos viviendo un momento súper lindo. Año a año es más la gente que viene a los shows, más la gente que nos escribe, más la gente que nos pide cosas, más la exigencia, más el laburo… Creo que el camino es ese. Es difícil describirlo cuantitativamente pero el hecho de estar hoy planteando el año como viene ya es súper diferente para nosotros. Hay un cambio, hay un crecimiento. Está bueno que nos lo digas vos estando de afuera.

B.P: Sí, yo recuerdo cuando lanzaron su primer disco Verbo que lo vendías de una forma muy autogestiva. ¿Eso sigue presente en la banda?

R.M: Sí, pero lo que pasa es que, a medida que la banda fue creciendo, también surgió la necesidad de que crezca a nivel estructural. A medida que vas progresando, la exigencia es mayor y llega a un punto donde no podés hacer un crowdfunding y salir a repartir discos, no te da el tiempo ni la cabeza. Hoy el equipo de Telescopios es bastante grande. Tenemos gente colaborando en el arte, en la dirección creativa, en el management y en cualquier otro aspecto del que te puedas imaginar. Creo que eso también habla un poco del crecimiento. Por ejemplo, a la tapa del disco la craneanos nosotros. El Ber se puso la 10 al juntar todas las ideas conceptuales que estaban dando vuelta y al momento que había que ponerse a diseñar, fue él quien arrancó el germen de la tapa. Con la colaboración de dos artistas más, se terminó armando la visual que pudimos ver hoy, la cual fue confeccionada finalmente por Martina Papalini.

Living lleno en Selina. Foto: Lucas Matías

B.P: ¿Cuáles son las expectativas para este año?

R.M: Las expectativas siempre son todas. No hay un límite. Por ahí te puedo decir un par de cosas más a corto plazo qué tienen que ver con cuestiones puntuales cómo sacar música nueva pronto, salir de gira a lugares que nunca fuimos, tocar más seguido en Buenos Aires, etc. Ese tipo de cosas son como más de ahora a un mes. Pero, ¡tengo ganas que toquemos en River, qué se yo! Soñar no sale nada ya estamos totalmente metidos en esa.

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