LFDAA en Jesús María y la mística ricotera
- Broda

- 28 may
- 2 min de lectura
La ciudad de Jesús María recibió nuevamente a la banda del Indio, el pasado sábado 23 de mayo de 2026. La ciudad movilizó a más de 35 mil personas hacia el Anfiteatro José Hernández para presenciar el show de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. La banda, que continúa sobre los escenarios el legado del Indio Solari, demostró una vez más su inigualable poder de convocatoria.

Los colectivos de todo el país, como es costumbre, fueron llegando a las distintas previas en los distintos puntos de la ciudad cordobesa para luego ir acomodarse en el Anfiteatro. Media hora antes del inicio, ya no quedaban espacios vacíos frente al escenario. Desde los parlantes sonaban clásicos del rock nacional, previo al inicio del show.
Cuando las luces finalmente se apagaron, el anfiteatro explotó. Tras la introducción clásica que viene desde que el Indio estaba en las tablas, se oyó la clásica presentación: "Damas y caballeros, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado". El recital comenzó con El que la seca la llena, acompañado por un Indio virtual dominando las visuales.

La puesta escénica volvió a ser uno de los grandes puntos fuertes del grupo. Pantallas gigantes, caricaturas del Indio, pósters intervenidos y obras de arte proyectadas acompañaron cada canción, construyendo una atmósfera profundamente ligada al imaginario ricotero.
El público, verdadero protagonista de la misa, pogueó sin descanso, convirtiendo el recital en una fiesta popular. La lista de temas incluyó sorpresas muy valoradas por los fanáticos más acérrimos, como Rato Molhado y De aquellos polvos, futuros lodos, un inédito de los años '80 adaptado al sonido actual de la banda, lo que enalteció la propuesta musical de la noche.

El tramo final del show estuvo marcado por la emotividad, con canciones directas al corazón como To Beef or not to beef, Mi genio amor, Flight 956 y Había una vez, provocando lágrimas en muchos de los asistentes. Las visuales también tuvieron un fuerte componente político; durante Todo preso es político, se proyectó la imagen del edificio donde Cristina Fernández de Kirchner cumple su prisión domiciliaria.

El cierre, como dicta la tradición, fue con Ji ji ji, desatando el pogo más grande del mundo que sacudió el Anfiteatro José Hernández. Con fuegos artificiales y las luces encendidas, el público se retiró lentamente, confirmando que la mística ricotera sigue viva y que Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado han logrado, por ahora, sostener con éxito el legado del Indio Solari.














































Comentarios